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¿Por qué abandonas el gimnasio el día 10? - La trampa de la motivación

Empezamos el año con nuevos propósitos.

El día 2 empiezas el gimnasio como si no hubiera un mañana. El día 10... bueno, ya sabes cómo acaba. Para el 1 de febrero, las máquinas de correr vuelven a estar vacías y tú te sientes culpable... otra vez.

¿Qué te ha pasado en esos 20 días? ¿Se te ha acabado la motivación? No. Lo que ha pasado es que has intentado construir un edificio sobre un pantano.

Según los datos de Strava, la mayoría renuncia el segundo viernes de enero.

El error de confundir tus "Ganas" con tu "Compromiso"

En mi experiencia, viendo cómo tú y otros profesionales os marcáis objetivos, el patrón siempre es el mismo: confías demasiado en el "subidón" emocional del momento (tu culpa por los excesos navideños o la euforia del "Año Nuevo").

El problema es que la emoción es gasolina: arde muy rápido y se acaba pronto. El día 5 vas al gimnasio motivado. El día 10 llueve, tienes agujetas, estás cansado del trabajo y tu motivación está a cero.

Ahí es donde muere tu propósito. Porque la motivación te ayuda a empezar, pero solo el hábito te permite continuar.

No necesitas "ir al gimnasio", necesitas cambiar de identidad

Aquí viene mi opinión, posiblemente, impopular: Deja de ponerte objetivos de resultados ("Voy a perder 5 kilos", "Voy a ir 3 días por semana").

Si el día 10 fallas, tu cerebro te dice: "Ya lo he estropeado, total, por un día más..." y abandonas. Es el efecto "de perdidos al río".

El cambio real ocurre cuando tocas tus Valores Personales.

  • Si vas al gimnasio por "estética" (vanidad), aguantarás hasta que te aburras.
  • Si vas al gimnasio porque uno de tus valores es el Respeto a ti mismo o la Salud para ver crecer a tus hijos, entonces irás aunque llueva.

Necesitas cambiar la identidad para empezar a mostrarte respeto.

La regla de los 15 minutos y cómo no ser del 50% que abandona

Si quieres sobrevivir a la "criba del día 10", olvídate de las sesiones de 2 horas. Tu objetivo no es ser culturista en enero. Tu objetivo es ser la persona que no falla.

Yo siempre recomiendo que empieces con algo ridículamente fácil:

  1. Ve al gimnasio.
  2. Haz 15 minutos de lo que sea.
  3. Vete a casa.

¿Te parece poco? Lo es. Pero estás construyendo la identidad de "alguien que va", no de "alguien que revienta". Una vez tengas el hábito de ir, ya tendrás tiempo de sudar. Lo primero es convertirte en "alguien que va". El resto, viene solo.

El gimnasio es solo una metáfora

Lo que te pasa con la elíptica te pasa con tu proyecto profesional, con ese idioma que querías aprender o con poner límites en el trabajo.

Por cierto, si te cuesta decir "no" a los demás para tener tiempo para ti, léete esto sobre la Asertividad.

Este año, no seas del 50% que abandona el día 10. No busques motivación. Busca disciplina y un motivo real. Y si ves que el gimnasio se vacía en febrero, sonríe: significa que tú sigues ahí.

¿Cuál es ese propósito que prometes resucitar este año?

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